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La “ñ” nació de la necesidad de representar un nuevo sonido que en latín no existía, el sonido sonante nasal palatal, /ɲ/ según el AFI, que apareció  cuando el latín perdió su pureza al ir mezclándose con las lenguas habladas por los pueblos conquistados, evolucionó y se representó en las diferentes lenguas romances con 4 grafías distintas: “gn” en francés e italiano, “ny” en catalán, “nh” en portugués y “nn” en castellano.

Desde el s. IX los escribanos castellanos escribían el sonido /ɲ/ de tres formas diferentes “nn”, “gn” y “ni”.

A principios del s. XII los escribanos castellanos empezaron a utilizar la virgulilla ~, que es el nombre que recibe la rayita ondulada situada encima de la letra “n”, para simplificar las letras dobladas “nn”(ñ), “aa” (ã) , ahorrando así tinta, pergamino y tiempo.

En el siglo XIII, la reforma ortográfica del rey Alfonso X el Sabio, que buscaba establecer las primeras normas del castellano, se decantó por la “ñ” como la opción preferente para reproducir ese sonido.

Durante el siglo XIV la “ñ” se extendió en su uso y Antonio de Nebrija la incluyó en la gramática de 1492, la primera del castellano.

En el año 1803 fue incluida en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, casi 1000 años después de sus orígenes.

A pesar de lo que pueda parecer, nuestra letra “ñ” no es exclusiva de la lengua castellana, la vemos en el gallego y en muchas de las lenguas precolombinas, que adoptaron esta grafía para representar sonidos de su lengua tras la llegada del castellano.

El español es una de las lenguas más extendidas del mundo. Pese a esto, la “ñ” encontró obstáculos en la era digital.

En 1991, la Comunidad Económica Europea propuso comercializar teclados sin la letra “ñ”, iniciativa rechazada por políticos e intelectuales hispanohablantes. En 1993 el gobierno español consiguió salvarla acogiéndose al Tratado de Maastricht, que admite excepciones de carácter cultural.

Actualmente, la grafía “Ñ” se ha convertido en un símbolo reconocible de hispanidad. Puede ser utilizada en los dominios de Internet, pero no en las direcciones e-mail y se sitúa a la derecha de la letra “L” en los teclados QWERTY para español.